lunes, 26 de abril de 2010

Desenterrando tesoros - Treasures coming out

Esto es lo que queda de un juego de vajilla finlandesa Arabia que heredé. Una sopera, una tetera, una jarra, una ensaladera y una fuente que todavía uso. Los cubiertos se los compré a una amiga de mi madre allá por el año 2000 (ni les cuento cuanto los pagué, porque me van a odiar!). Ella, sabiendo de mi locura por las antigüedades, me los ofreció ya que hacía mucho tiempo que no los usaba y realmente le ocupaban mucho lugar (porque venían en un mueble). Y yo siempre dispuesta a ayudar a la gente!
El mantel es una relequia que tenía mi abuela. Es de un algodón excelente, de esos que ya no existen, y el bordado está hecho a mano. Creo no equivocarme pero lo hizo ella en sus años mozos (y obviamente de algún lugar tenía que heredar yo el amor por las labores manuales).

This is what remains of an antique Finnish china, Arabia, that I inherited. A soup pot, a teapot, a pitcher, a salad bowl and a meat source that still use. The cutlery was bought from a friend of my mother's in year 2000. As she knew my craziness for antiques, offered tit to me. She haven't used it for a long time and really took to much room (because it came in a cabinet). And yes, I always willing to help people!
The tablecloth is a treasure from my grandmother. The cotton is excellent, those that no longer exist, and the embroidery is handmade. If I'm not mistaken, she did it when she was young (and of course, that is why I love manual labor; it passed through generations).







4 comentarios:

Marcela dijo...

divino el mantel!!!!!!

Rosana Colagiacomi dijo...

Gracias Marce. Te cuento que me llegó el pedido y el palo raviolero se lleva todos las miradas. La foto te la mando en un tiempo pues tengo un proyecto en mente y me faltan cosas. Te mando un beso, Rosana

maría cecilia dijo...

Hola Rosana, no sabes cuànto me emociona ver ese mantel porque se me viene la imagen de mi abuela deshilando algodòn y luego bordàndolo, hizo tantas cosas bellìsimas y no sè dònde fueron a parar, yo sòlo tengo 2 fundas de almohada que guardo como mi tesoro màs preciado. La vajilla es muy delicada, preciosos colores y los cubiertos preciosos!!
Un placer a la vista.
Cariños,
Maria Cecilia

Rosana Colagiacomi dijo...

Si Ceci, las abuelas de antes eran maestras en estas labores. Sabés, mi abuela es italiana y aprendió a bordar en un convento de su ciudad cuando era niña. Si son tesoros que tenemos que cuidar. Te mando un beso, Rosana